Entre las décadas de 1920 y 1930 llegaron a la Argentina decenas de miles de inmigrantes lituanos, en especial entre 1926 y 1930. Se instalaron en Berisso, Avellaneda, Lanús, Rosario y muchas otras ciudades. Gran parte de sus descendientes tiene hoy la posibilidad de restablecer la ciudadanía lituana y acceder a un pasaporte de la Unión Europea.
Las tres condiciones básicas
La Ley de Ciudadanía de la República de Lituania permite restablecer la ciudadanía a quienes cumplen estas condiciones:
- Un antepasado directo que fue ciudadano lituano antes del 15 de junio de 1940, fecha de la ocupación soviética. Puede ser tu padre, tu madre, tu abuelo o abuela o tu bisabuelo o bisabuela.
- Que ese antepasado haya salido de Lituania antes del 11 de marzo de 1990, día en que se restableció la independencia. En los casos argentinos, la emigración suele ser muy anterior.
- Que puedas probar el vínculo familiar generación por generación con partidas de nacimiento y de matrimonio.
¿Y si mi antepasado llegó antes de 1918?
La República de Lituania se proclamó independiente en 1918. Quienes emigraron antes desde el entonces Imperio ruso no llegaron a tener la ciudadanía lituana, por lo que, en principio, no generan el derecho. Cada caso se analiza: a veces el antepasado volvió o se registró después en un consulado lituano.
La naturalización argentina
Un punto que revisamos siempre es si el antepasado se naturalizó argentino y cuándo. Una carta de ciudadanía argentina obtenida antes de 1940 puede complicar el caso, por eso conviene averiguarlo antes de iniciar el trámite.
¿Pierdo la ciudadanía argentina?
No. La ley lituana admite la doble ciudadanía en los casos de restitución por ascendencia de personas que emigraron antes de 1990, y la Argentina tampoco exige renunciar a la propia.
En síntesis: si tu familia tiene un antepasado que llegó desde Lituania entre 1918 y 1940 con pasaporte lituano, es muy probable que califiques. El primer paso es un análisis del caso con los datos que tengas.